No me atrevo a decir promesa pero he dado la vuelta al dragón. Por ver... Por probar si era eso lo que hacía falta. Doy la vuelta a la salamanquesa, como quien gira la llave de un postigo y entra en la mansión olvidada de los amplios salones.

Me siento con ganas de desempolvar el escritorio, abrir los balcones y que entre el aire y la luz, cálidos como un día soleado. De momento sólo giro el dragón, por si fuera eso la causa de lo que pasó. Lo demás... se presentará como venga .

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Y aún algo más, pues con el sonrojo del hijo pródigo, me atrevo a proponer este bolero como himno de la Coctelera.

13 Escribeme.mp3 - Nana Caymmi